Gimnasio En La Playa: 5 Ejercicios Fáciles

Aunque la cálida arena invita a relajarse y tomar el sol, la orilla del mar es también un escenario perfecto para hacer ejercicio y fortalecer los músculos. Aquí tienes 5 ejercicios fáciles para una sesión de gimnasia en la playa.

1- Tonificar las piernas

Para empezar esta sesión de gimnasia en la playa, te proponemos aprovechar el agua del mar para tonificar las piernas y potenciar la circulación sanguínea con un primer ejercicio sencillo.

Métete en el agua, a ser posible hasta la cintura, y camina por la Playa durante al menos 15 minutos para activar el retorno venoso a la vez que fortaleces tus muslos y pantorrillas.

Lo mejor es caminar Descalzo si se puede, prestando atención a las sensaciones en el arco del pie y rodando el pie desde el talón hasta la punta.

Sube gradualmente hasta que te muevas por el agua a un ritmo bastante rápido. Este paseo en cinta por el agua es una buena manera de calentar antes de hacer otros ejercicios.

2- Adelgazar la cintura

El segundo de nuestros 5 ejercicios fáciles también utiliza el agua para ayudarte a adelgazar la cintura.

Entra en el agua hasta el torso. Con las piernas ligeramente flexionadas, coloca los pies a la anchura de las caderas y estira los brazos hacia delante.

Sin mover la pelvis, gira la cintura, el pecho y la cabeza hacia la derecha mientras exhalas. Vuelve al centro en la inhalación y pivota hacia la izquierda en la siguiente exhalación. Este giro ayuda a comprometer los oblicuos y a moldear la cintura.

Si te has acordado de llevar una aleta a tu sesión de gimnasio en la playa, puedes realizar el mismo ejercicio de torsión suspendido en el agua.

Basta con colocar los alevines bajo las axilas y doblar las piernas como si estuvieras sentado, antes de realizar el mismo giro de torso hacia la derecha y hacia la izquierda.

3- Trabajar el equilibrio

Para el tercero de nuestros 5 ejercicios fáciles, te sugerimos que trabajes tu equilibrio incorporando una postura de yoga a tu entrenamiento de playa.

Colócate cerca del agua, donde la arena es más compacta y por tanto más estable. Primero ancla ambos pies en el suelo y siente que tu peso se distribuye por igual entre los dos pies.

Lleva el peso del cuerpo sobre la pierna derecha y dobla la pierna izquierda para venir y colocar el pie izquierdo en la parte interior del tobillo o rodilla derecha.

Mantén tu mirada fija en un punto del suelo frente a ti para encontrar el equilibrio y junta las manos frente al pecho. Si te sientes lo suficientemente estable, puedes incluso estirar los brazos por encima de la cabeza con las manos juntas.

Mantén esta postura de yoga llamada postura del árbol durante unas cuantas respiraciones tranquilas y silenciosas. A continuación, vuelva a la posición inicial, con ambos pies anclados en el suelo, antes de asumir la postura del otro lado.

Para desarrollar el equilibrio y la coordinación, también puedes divertirte escalando rocas, siempre que no abordes una pared demasiado difícil y no corras riesgos.

4- Muscular los abdominales

Si quieres conseguir unos buenos abdominales en traje de baño, ¡empieza por hacer algunos ejercicios para conseguirlo durante tu entrenamiento en la playa!

Acuéstate sobre el estómago apoyado en los antebrazos con los dedos de los pies firmemente plantados en la arena. Inhala y, al exhalar, empuja hacia abajo los antebrazos para levantar la pelvis del suelo.

No es necesario llegar muy alto: unos pocos centímetros son suficientes para trabajar los músculos abdominales, sobre todo si consigues mantener esta posición durante 20 o 30 segundos.

A continuación, vuelve a bajar la pelvis y relájate durante 15 segundos antes de repetir el ejercicio 3 o 4 veces.

5- Respirar profundamente

El último de nuestros 5 ejercicios fáciles te invita a aprovechar esta sesión de gimnasia en la Playa para respirar profundamente. El objetivo de este ejercicio es abrir la caja torácica y dejar entrar el aire fresco del mar para disfrutar de los beneficios para la salud de la costa.

Sentado o de pie, cruza las manos detrás de la espalda. Endereza la columna vertebral y echa los hombros hacia atrás mientras respiras profunda y tranquilamente.

Si eres lo suficientemente flexible, descruza las manos de los glúteos para estirar mejor los hombros hacia atrás y comprometer los músculos del pecho. Siente cómo se abre la caja torácica.

Mantenga el estiramiento durante 30 segundos y luego suéltelo. Haz una o dos series de 5 estiramientos concentrándote en que el aire entre en tu caja torácica.

Para terminar esta serie de ejercicios de playa, ponte cómodo, sentado en una roca o en la arena. Cierra los ojos y sé consciente de todas las sensaciones que te llegan :
- percibir todos los sonidos que te rodean
- disfrutar de la sensación del sol y/o del viento en la piel
- huela todos los olores que le lleguen a las fosas nasales, sin tratar de identificarlos con precisión.

Durante unos 5 minutos, concéntrese con el sentimiento, sin juzgar ni interpretar sus percepciones. Para ayudarte a permanecer atento durante este ejercicio de meditación de atención plena, también puedes sintonizar tu respiración con el ritmo de las olas.