Retirar Sus Implantes Mamarios Sin Reemplazarlos: La Tendencia "explant" En 5 Preguntas.
Durante años, una mujer que ya no se sentía cómoda con sus implantes mamarios los hacía cambiar. Hoy en día, cada vez más pacientes eligen retirarlos, simplemente, sin volver a ponerlos. En las redes sociales, la palabra "explant" reúne miles de testimonios. Detrás de la tendencia, hay preguntas muy concretas.
1. ¿Por qué cada vez más mujeres se quitan los implantes?
Las razones se dividen en dos grandes familias. Por un lado, los motivos médicos: una cápsula (la membrana que rodea el implante se endurece y deforma el seno), una ruptura detectada en la ecografía, un implante que se ha movido. Por otro lado, motivos personales: la silueta ha cambiado tras embarazos o una pérdida de peso, el volumen ya no corresponde a la imagen que se tiene de uno mismo, o ya no se quiere un cuerpo extraño en el pecho.
Una tercera categoría se ha añadido en los últimos años: mujeres que atribuyen a sus implantes una fatiga crónica, dolores articulares o trastornos de la concentración. Este cuadro, a menudo llamado "enfermedad de los implantes mamarios", no tiene una prueba diagnóstica hasta la fecha, pero motiva una parte creciente de las solicitudes de extracción.
¿Es necesario cambiar las prótesis cada 10 años?
Es la idea más extendida, y es falsa. Un implante mamario no tiene fecha de caducidad. Los fabricantes no establecen una vida útil límite, y un implante intacto, bien tolerado, sin síntomas, puede permanecer en su lugar.
Lo que es cierto es que un implante se desgasta con el tiempo y que el riesgo de ruptura aumenta con los años. De ahí una regla simple: un seguimiento regular, por ecografía o resonancia magnética, y una intervención solo si el examen o los síntomas lo justifican.
"Un implante no tiene fecha de caducidad. Lo que importa es vigilarlo. Se retira o se cambia cuando hay una razón, no porque un calendario lo diga", resume el Dr. Samuel Struk, experto en cirugía mamaria en París.
3. ¿Qué pasa con el pecho después de la extracción?
Es el principal temor: encontrarse con senos "vaciados" o caídos. No es infundado, pero a menudo se exagera.
Todo depende de tres elementos. La calidad de la piel, primero: una piel elástica se retrae y se adapta al nuevo volumen. La cantidad de glándula mamaria, después: una mujer que ya tenía un pecho medio antes de la colocación recuperará un seno cercano al de origen. El tamaño del implante, por último: cuanto más voluminoso era, más se ha distendido la piel y mayor es el riesgo de flacidez.
Un estudio español publicado en 2025 en la revista Aesthetic Plastic Surgery siguió durante un año a 28 mujeres que se habían hecho retirar sus implantes sin reemplazo ni otro procedimiento. Tenían una edad media de 41 años y llevaban sus prótesis desde hacía diez años. Un año después, todas se declararon satisfechas o muy satisfechas con el resultado estético, y menos de una de cada cinco contemplaba un retoque.
4. ¿Cómo evitar un seno caído o plano después de la extracción?
Cuando la piel es de buena calidad y la glándula es suficiente, la extracción sola da buenos resultados. En otros casos, el cirujano dispone de dos herramientas, que puede usar por separado o juntas.
El lifting mamario eleva el seno y elimina el exceso de piel. Deja cicatrices alrededor de la areola y a veces verticalmente, pero corrige la ptosis, es decir, el seno que cae. El lipofilling consiste en extraer grasa del abdomen o los muslos, purificarla y reinjectarla en el seno para devolverle un poco de volumen. Es necesario tener suficiente grasa para extraer, y una parte se reabsorbe en los meses siguientes.
La elección se hace en consulta, antes de la operación. Algunos cirujanos prefieren realizar la extracción de prótesis mamarias y el lifting en el mismo tiempo operatorio, otros esperan varios meses para que la piel se haya retraído y así juzgar lo que realmente es necesario. Ambas aproximaciones son defendibles, y la respuesta depende sobre todo del estado de la piel.
5. ¿Cómo se lleva a cabo la operación?
La extracción simple dura aproximadamente una hora, bajo anestesia general, la mayoría de las veces de manera ambulatoria: se regresa a casa la misma noche. El cirujano generalmente accede a través de la cicatriz original. Según los casos, también retira la cápsula, esa membrana que el cuerpo ha formado alrededor del implante.
Las secuelas son moderadas. Se usa un sujetador de compresión durante unas semanas, el tiempo de baja laboral es de unos pocos días y se reanuda el deporte después de aproximadamente un mes. Si se asocia un lifting o un lipofilling, la intervención es más larga y la convalecencia un poco más marcada.
En cuanto al presupuesto, la Seguridad Social cubre la extracción únicamente en caso de complicaciones comprobadas, como una ruptura o una cápsula severa. Una extracción por motivos estéticos o personales corre a cargo de la paciente, incluyendo lifting y lipofilling.
Queda la pregunta que todas las pacientes se hacen: ¿me arrepentiré? Los estudios sobre el tema convergen. Cuando la decisión está bien meditada y la paciente ha sido correctamente informada sobre cómo será su pecho, los arrepentimientos son raros. Es el papel de la consulta: no vender un resultado, sino describirlo tal como será.
Fuente: Benito-Ruiz J. Breast Implant Removal-Only: The Role of Targeted Compression. Aesthetic Plast Surg. 2025;49(1):224-233. https://doi.org/10.1007/s00266-024-04256-y


